Psicología infantil

Hemos abierto la puerta de nuestro hogar al monstruo de la hiperestimulación

«El cerebro de un niño no es una esponja. No lo puede absorber todo.Tiene su propio límite. Generamos niños con alergia a la paciencia, a la soledad y al aburrimiento». Al menos es la teoría de Alicia Banderas Sierra, autora de «Niños sobrestimulados». Esta psicóloga, especializada en educación, plantea este libro para ayudar a padres y educadores a conocer las claves para entender cuáles son los riesgos de la sobreestimulación de los niños y qué podemos hacer para respetar su ritmo de aprendizaje. Su obra también pretende ser un manual de buenas prácticas para el uso de la tecnología, previniendo ciertas conductas como las adicciones, una autoestima frágil o la sorprendente soledad en la era de millones de amigos.

—Los padres de hoy cada vez tenemos mayores conocimientos y estamos más formados e interesados por su educación, pero a la vez estamos más perdidos ante nuevos retos.

—De un tiempo a esta parte se ha empezado a divulgar el conocimiento que antes era de unos pocos para todo el mundo. Pero también soy muy crítica. Es verdad que las familias tienen ese exceso de información, están más formados. Y todos quieren lo mejor para sus hijos por lo que piensa, «si dispongo de todas estas herramientas por qué no voy a utilizarlas»… Pero en ese ansia de educar mejores niños nos hemos pasado al otro lado. Muchos padres no manejan o no filtran bien esa información y no aplican lo que atiende mejor a las necesidades de sus hijos.psicologo oviedo Sigue leyendo “Hemos abierto la puerta de nuestro hogar al monstruo de la hiperestimulación”

Anuncios
Psicología adultos, Psicología infantil

4 trucos para evitar broncas con tu hijo por usar demasiado el móvil

  1. Instaura en tu hogar el día sin tecnología:     Complicadísimo para todos, porque si te vas a trabajar a la oficina y dejas a tus hijos en casa a cargo de alguien o están con algún familiar, tendrás que ser muy disciplinado. O te llevas el móvil de tu hijo en el bolso, la tableta o lo que sea que utilice, o los dejas encerrados bajo llave. Aunque también les puedes cortar el WiFi o el suministro eléctrico… Difícil, pero necesario para que se desintoxiquen.psicologo oviedo
  2. Establece un aparca-móviles:    Una balda de una estantería, un cesto de los de poner los mandos a distancia, una repisa, o una caja, lo que sea. Deja tu móvil junto al de tu pareja, al de tu hijo, todos juntos, no para que se den calor, sino para liberaros de la tentación de comprobar constantemente si hay una nueva notificación, para evitar que acabe en el retrete, o rodando por las escaleras. ¿No querrás ver cómo se arruinan los 500 euros que costó el juguetito del chiquillo, verdad? Es una sana costumbre que evita peligros, como el de convertirse en un phonbie Sigue leyendo “4 trucos para evitar broncas con tu hijo por usar demasiado el móvil”
Psicología infantil

“Mamá: no puedo parar los pensamientos que me llegan a la cabeza”

Una amiga me comentó hace unos días que su hija, de apenas cinco años de edad, le había sorprendido con este comentario mientras la llevaba a un cumpleaños. Sentada en su sillita, en los asientos traseros del coche, la pequeña se mostraba agobiada y desconcertada. No es la primera madre que me comenta algo parecido, pero en este caso resulta especialmente significativo el hecho de que la niña considerara que los pensamientos le llegaban de fuera..

No se trata del argumento de una película de ficción, al estilo de La invasión de los ultracuerpos, ni tampoco es consecuencia de alguna extraña enfermedad mental, o una situación puntual y pasajera. Tras descartar todo lo descartable, la conclusión no se hace esperar: se trata sin duda de otra niña más alcanzada por lo que denominamos sobreestimulación. En 1997, hace ya dieciocho años, publiqué un libro sobre el consumo de drogas de síntesis entre los adolescentes, en el que hacía referencia exactamente a esta situación. Sin lugar a dudas nos encontramos ante la generación más sobreestimulada de toda la historia de la Humanidad. Hasta hace apenas 50 años los estímulos que recibíamos del exterior eran muy limitados y moderados en relación a los que recibimos hoy en día. Se trataba fundamentalmente de estímulos procedentes de nuestro entorno inmediato, familia, amigos, y las pocas horas a la semana que podíamos pasar viendo un canal de televisión en blanco y negro, o escuchando algún programa de radio.psicologo infantil oviedo

Hoy, cualquier niño de diez años de nuestro entorno, ha recibido muchísima más información que cualquier otro homo sapiens de los que han pasado por aquí en los últimos 40.000 años. Ha visto imágenes de tiranosaurios corriendo por un bosque, cuando hasta hace un siglo ni tan siquiera sabíamos de su existencia. Imágenes de peces abisales, animales e insectos de cualquier punto de la tierra, vídeos grabados en la superficie de Marte por un robot, secuencias reales sobre el corazón bombeando sangre o linfocitos haciendo su trabajo en nuestro sistema inmunológico. Sigue leyendo ““Mamá: no puedo parar los pensamientos que me llegan a la cabeza””